Ir al contenido principal

Hollie Steel, la pequeña Susan Boyle

En un mundo en que la tecnología nos conecta con todo el mundo uno cree haber visto y oído todo.

Uno de las grandes sorpresas que nos permitió observar "la Interné" este último mes es la increíble voz de la "señorita de las cuatro décadas" inglesa que es Susan Boyle, por medio del tan conocido Youtube. Ésta mujer que había presentadose en el sintonizado programa tipico del país inglés "Britain's Got Talent" impresionó al mundo al presentarse en un atuendo tan poco adecuado (por su simpleza) y aspecto desarreglado. Pronunciando unas palabras, las respuestas a las preguntas del jurado que provocaron muchas carcajadas, se dispuso a cantar... Bueno, mejor dicho a dejarnos a todos con la boca tan abierta como no la sentimos nunca.

Bueno, a través de ésta experiencia se aplicó la conocida frase "No juzgar al libro por su portada", por obvias razones, ya que ninguna viene más al pelo. Aunque no todos captaron la indirecta. No. Hubo otra participante que demostró que no se puede juzgar a nadie por primera vista, sino que hay que conocer las intenciones del otro. Aquí traigo, a ustedes, a la fantástica Hollie Steel (10 o 12, nadie puede asegurarlo, años)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Habitar vivir

Qué jodido es tener la convicción de vivir. Cualquiera vive así por inercia, en auto, pero decidir... Es decir, plantearse vivir. Buscar la manera de vivir. Hacer un terrible esfuerzo por querer vivir. Poner un esfuerzo, darle la mano a gente. El verdadero acto de altruismo: hacer vínculos sabiendo que te vas a morir.  Elegir vivir. Decidir vivir. Decirle que sí a gente. ¿Qué loco no? Yo pienso que cada vez que la gente se pone de novia está habilitando un pacto que no va a cumplir, porque se va a querer morir. Es decir, cada vez que te comprometés con un vínculo es un compromiso de estar vivo. Yo te prometo que voy a vivir hasta entonces no estemos más juntos. ¿Y después? O sea, sí, es un pequeño casamiento dado que lo que separa sería la muerte.  En otras palabras, ¿qué muere realmente cuando uno se separa? ¿Será posible que no sea realmente una muerte física? Aún yo tengo la convicción de que alguien se muere. No quiero que los demás se mueran. No me quiero morir yo tampoco...

Isabel

  CAPÍTULO: RUPTURA TEMPORAL Conforme pasaba el tiempo, volvía a encontrar las caras, o los dioses. Hoy volví a ver a Isabel.  Ella no me reconoció, o no supo de dónde me conocía. Creo que se acercaba precavida para evitar exponerse. La nena que jugaba con mi hija tenía 3 años. "¿Es la única o tenés otro?" Yo sabía que me estaba mintiendo porque la conocí embarazada, en 2015. "Estoy esperando un varón", me había dicho. No hablamos más del tema, aunque me hubiese encantado preguntarle si ya tenía el nombre. Tan poco entendía de su trastorno que, a veces, sólo la miraba de reojo. Una de esas veces creí ver una panza de toalla.  Además, nadie hablaba del tema. Sólo seguíamos pensando en el tiempo, si iba a llover, si faltaban cigarrillos, qué íbamos a comer, esas nimiedades. Cuando llegaban los nuevos también hablábamos de cuánto tiempo nos quedaba ahí adentro. Una vez que estás afuera el tiempo comienza a dividirse en "antes de la clínica" y "después de...

Por unos segundos

Me juntó todas las piezas. Me movió todo lo que tenía ordenado. Me ordenó todo lo que tenía caótico. Odié. Pero amé. Y amé inconmensurablemente, como no recordaba que podía hacer. Volví a mi hogar, al árbol del cual caí. Robusto como el roble, maleable como el sauce. Sabio como ninguno, incansable como pocos, mágico como ella sola. Sus palabras pueden ser violentas como el agua de la tormenta, pero su abrazo está lleno de fuego. Sus brasas tienen un encanto ora voluptuoso, ora maternal. Me ata de manos. Me da alas. Me agarra de la mano para cruzar la calle. Me ama.