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Fragmento de un cuento

Llorando otra vez, por última vez quiero creer. Como si pudiera distinguir las lágrimas, acaso, de frías gotas que caen en mi, de antemano, húmeda mejilla. Ya era la hora, ya era el momento. Aún así nada pasó, nada se movió. A pesar de haber sentido esa ruptura, el sonido de una grieta dominó, de las que se van agrandando cada segundo. Todo aquello había sucedido en ese órgano que denominamos como corazón. El que más duele...
Estaba dispuesta a dar aquello que destruiría en esos momentos, sólo para decirle verdaderamente lo que reservaba en un rinconcito de mi órgano vital. Si tan solo pudiera haberlo intentado antes, no siendo tan innecesariamente cobarde y reservada. Tendría que haberlo gritado de haber tenido la oportunidad, gritarlo en su cara con mi voz más potente, aquella que nunca demostré cuando debí...
Mi modelo... Claro, también tenía sus defectos, pero...Ante los ojos de mi eterno amor no correspondido siempre será el ser humano que jamás haya existido. Ante mi ceguera (la que él produjo en mi alma) era perfecto.
Era el único, aquél con quien soñaba casarme, pasar todo el tiempo por el resto de mi vida. No importa cuanto esperara, algún día nos expresaríamos muestras de amor, con nuestras manos juntas, como nuestro espíritu, como ambos. Seríamos un ser, un corazón latiendo en dos almas.
Promesas me hice a mí misma, las mismas promesas que nunca me cumpliría...

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Una vez vi que el 'te amo' era incomparable...

Te amo y no puedo decir más que perdón. Perdoname por actuar tan ambiguamente que no es posible comprender mis deseos; por estar tan desesperada por estar al lado tuyo tanto tiempo; por proyectar en vos de manera tan agresiva. Perdón por sacar lo peor de mí en frente tuyo, pero es que tengo que equilibrar el goce, el éxtasis, la verdadera felicidad que siento cuando estoy al lado de una persona tan maravillosa como vos, Mauro Nicolás. Lamento ser tan poco original, pero tengo que admitir sos todo lo que siempre quise para una pareja, tenés todo lo que espero de un amigo y sos parte incluso de mí, de un nosotros que siente de manera diferente, vive de manera diferente y se comporta como una masa de sentimientos e inesperadas sensaciones que potencian nuestro existir. Hay gente que no tiene la oportunidad de experimentar esta mezcla de placeres vitales que nosotros podemos disfrutar, ¿te das cuenta de eso? Por eso te amo tanto. Porque descubro en vos la persona ideal para sacar d...

Habitar vivir

Qué jodido es tener la convicción de vivir. Cualquiera vive así por inercia, en auto, pero decidir... Es decir, plantearse vivir. Buscar la manera de vivir. Hacer un terrible esfuerzo por querer vivir. Poner un esfuerzo, darle la mano a gente. El verdadero acto de altruismo: hacer vínculos sabiendo que te vas a morir.  Elegir vivir. Decidir vivir. Decirle que sí a gente. ¿Qué loco no? Yo pienso que cada vez que la gente se pone de novia está habilitando un pacto que no va a cumplir, porque se va a querer morir. Es decir, cada vez que te comprometés con un vínculo es un compromiso de estar vivo. Yo te prometo que voy a vivir hasta entonces no estemos más juntos. ¿Y después? O sea, sí, es un pequeño casamiento dado que lo que separa sería la muerte.  En otras palabras, ¿qué muere realmente cuando uno se separa? ¿Será posible que no sea realmente una muerte física? Aún yo tengo la convicción de que alguien se muere. No quiero que los demás se mueran. No me quiero morir yo tampoco...

Isabel

  CAPÍTULO: RUPTURA TEMPORAL Conforme pasaba el tiempo, volvía a encontrar las caras, o los dioses. Hoy volví a ver a Isabel.  Ella no me reconoció, o no supo de dónde me conocía. Creo que se acercaba precavida para evitar exponerse. La nena que jugaba con mi hija tenía 3 años. "¿Es la única o tenés otro?" Yo sabía que me estaba mintiendo porque la conocí embarazada, en 2015. "Estoy esperando un varón", me había dicho. No hablamos más del tema, aunque me hubiese encantado preguntarle si ya tenía el nombre. Tan poco entendía de su trastorno que, a veces, sólo la miraba de reojo. Una de esas veces creí ver una panza de toalla.  Además, nadie hablaba del tema. Sólo seguíamos pensando en el tiempo, si iba a llover, si faltaban cigarrillos, qué íbamos a comer, esas nimiedades. Cuando llegaban los nuevos también hablábamos de cuánto tiempo nos quedaba ahí adentro. Una vez que estás afuera el tiempo comienza a dividirse en "antes de la clínica" y "después de...