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Infantil Fantasía de Plumas y Luminosidad

Bienvenido,-le da la mano cubierta por un delicado guante de tela.-espero no molestarte demasiado, así que te la haré fácil: estás soñando. Por eso es el uso de blanco, el todo en un suave relieve y de atractivo tacto. Todas las almohadas, almohadones y colchones. Intenta hacerte daño; aquí no puedes.
>>Era de esperar que vieras a todos lados sin entender cómo puede haber tan hermoso lugar. Sabes que tu mente lo inventó, ¿lo entiendes? Fue la última vez que no pudiste seguir a causa del dolor en tu espalda y brazos. Esa sí que fue una caída. Intenta caer ahora y verás lo cómodo que te resulta el suelo en este momento. He aquí lo único que necesitas: dormir. Ninguna otra cosa te resultará necesaria. Es de verdad.
>>¿Ves ahí? Todo lo que desees aparecerá con un chasquido de tus dedos. Sí, esos,-le agarra las manos entre las suyas- estos. Pruébalo.

-¿Has visto? Resulta casi increíble, pero es exactamente lo que estás viendo.-dice la figura, mientras recrea, con la mano, la sensación de totalidad.
>>Te estás preguntando sobre los vestidos que vestimos, ¿verdad? Son tan livianos y despiertan tranquilidad a quien los use. Apartando ese hecho, tenían que combinar con las cortinas.-suelta una tímida risilla.- No te molestes, son ideales para mantener apartada la lujuria. No demarcan demasiado el cuerpo.

>>Existe un silencio entre los dos, ¿no creés? Quisiera cortarlo pidiéndote algo. Una simple muestra de cariño.

Ven aquí. Listo. Felicidades. Hoy has nacido.

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