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Qué analgésico malcogido; ¡justo ahora se viene a terminar el muy cabrón!

"Te Amo"

¿Qué clase de amor pelotudo estás hablando? ¿Por qué mierda decís una boludez como esa? ¿Cuál es tu intención diciendo algo así? ¿Que te felicite? ¿Que te responda lo mismo? Pero andate bien a la mierda.

Qué momento ese de sentir una mínima bronca. Una necesidad de romper todo y tirar todo a la mierda. Qué lindo, ¿no? Siempre me dijiste que tendría que experimentarlo en lugar de sacarlo llorando.

Qué buen momento para tomarse un descanso, ¿no? Descanso del mundo, descanso de los deberes, descanso de la rutina... Descanso de vos si así lo preferís.

Vení subidón de alegría, ¿por qué no vas apareciendo pedazo de forro? Dale, acá te estoy esperando. ¿No viste las lágrimas, infeliz? Ahh, claro, cierto que el muy selectivo le gusta histeriquear. ¿No podés darme aunque sea una alegría? Si mi cerebro retrocede y retrocede, ¡no me dejen químicos! Sólo en ustedes se puede confiar una mínima de segundo, de acción. ¿Por qué tanto miedo, eh? Los estoy esperando con gusto y regocijo de un momento mejor. Incluso mi cabeza se tranquiliza al tan sólo degustar los escombros de sus telas. 

¿Cuánto más pensás esperar para actuar? La vida no es un deporte para espectadores, dejá de observar el paisaje y disfrutá los vínculos. Hace tanto que no hacemos el amor. Cómo extraño hacer el amor...

Necesito de un vos para un yo, no simplemente una figura inmóvil. Nos vamos cansando uno del otro, ¿no te das cuenta? Es más que explícito al ver la relación que estamos llevando en este momento. No hacés más que confirmar dudas que no existen. Por cierto, te oriento un poco: no es positivo.

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Por unos segundos

Me juntó todas las piezas. Me movió todo lo que tenía ordenado. Me ordenó todo lo que tenía caótico. Odié. Pero amé. Y amé inconmensurablemente, como no recordaba que podía hacer. Volví a mi hogar, al árbol del cual caí. Robusto como el roble, maleable como el sauce. Sabio como ninguno, incansable como pocos, mágico como ella sola. Sus palabras pueden ser violentas como el agua de la tormenta, pero su abrazo está lleno de fuego. Sus brasas tienen un encanto ora voluptuoso, ora maternal. Me ata de manos. Me da alas. Me agarra de la mano para cruzar la calle. Me ama.

Habitar vivir

Qué jodido es tener la convicción de vivir. Cualquiera vive así por inercia, en auto, pero decidir... Es decir, plantearse vivir. Buscar la manera de vivir. Hacer un terrible esfuerzo por querer vivir. Poner un esfuerzo, darle la mano a gente. El verdadero acto de altruismo: hacer vínculos sabiendo que te vas a morir.  Elegir vivir. Decidir vivir. Decirle que sí a gente. ¿Qué loco no? Yo pienso que cada vez que la gente se pone de novia está habilitando un pacto que no va a cumplir, porque se va a querer morir. Es decir, cada vez que te comprometés con un vínculo es un compromiso de estar vivo. Yo te prometo que voy a vivir hasta entonces no estemos más juntos. ¿Y después? O sea, sí, es un pequeño casamiento dado que lo que separa sería la muerte.  En otras palabras, ¿qué muere realmente cuando uno se separa? ¿Será posible que no sea realmente una muerte física? Aún yo tengo la convicción de que alguien se muere. No quiero que los demás se mueran. No me quiero morir yo tampoco...

Blessed are the forgetful

No tengo la desgracia de tener las memorias al alcance de la mano. Yo las archivo en cajones que se pierden en el vacío, un vacío al que a veces accedo en un descuido. Pero, la mayor parte del tiempo, es como si nunca hubiesen existido. Y, por más que se manifieste como pura felicidad, es también un suplicio. Cada historia que me cuentan la siento nueva, fresca, improvisada. Cada historia se reinventa en el momento que la cuentan, es verdad. Sin embargo, para los bendecidos es como si jamás hubiese existido algo parecido. Me gustan las fotos, porque me hacen acordar momentos. Casi puedo palpar el recuerdo. El problema es cuando ya ha pasado demasiado tiempo. La foto se gasta, el recuerdo se gasta, la sensación se gasta. Y queda... una historia. Que le pasó a alguien, una vez, en determinadas circunstancias con determinados sujetos. Y ese alguien fue feliz y tuvo un amor y reía delante y detrás de la cámara.