No cedas ante el desgano cuando tu sonrisa tiene tanto más por brillar, tanta magia todavía por expresar, tantos saltos para provocarle a mi corazón. No cedas ante esa opresión que te hace retroceder cuatro escalones, disfrutá esos temblores erógenos, ofrecé tu corazón descalzo. Mantené tu luz prendida y tus labios ardientes, cantá la inevitabilidad, besá el ánima. Arrancá suspiros, robá sonrisas, corré contra el tiempo y quedate para siempre. Amá de todas las formas que se te ocurran.
Qué jodido es tener la convicción de vivir. Cualquiera vive así por inercia, en auto, pero decidir... Es decir, plantearse vivir. Buscar la manera de vivir. Hacer un terrible esfuerzo por querer vivir. Poner un esfuerzo, darle la mano a gente. El verdadero acto de altruismo: hacer vínculos sabiendo que te vas a morir. Elegir vivir. Decidir vivir. Decirle que sí a gente. ¿Qué loco no? Yo pienso que cada vez que la gente se pone de novia está habilitando un pacto que no va a cumplir, porque se va a querer morir. Es decir, cada vez que te comprometés con un vínculo es un compromiso de estar vivo. Yo te prometo que voy a vivir hasta entonces no estemos más juntos. ¿Y después? O sea, sí, es un pequeño casamiento dado que lo que separa sería la muerte. En otras palabras, ¿qué muere realmente cuando uno se separa? ¿Será posible que no sea realmente una muerte física? Aún yo tengo la convicción de que alguien se muere. No quiero que los demás se mueran. No me quiero morir yo tampoco...
Comentarios
Publicar un comentario