Ir al contenido principal

Duelar

Y quizá yo sólo quiero seguir así tranquila sin que nadie me interfiera pero vino y ahora no sé cómo decirle que no. Pero lo extraño y quiero saber de él y quiero hablar por la noche recostada en su pecho como cuando nada importaba, nadie molestaba, no había motivo para moverse.

Sí, el ocio es tan divertido y tan abrazable a tu lado. ¿Qué hago? Quiero seguir ociosa, quiero recordar cómo era cuando no me acordaba de nada, cuando era sólo un aroma lo que quería sentir. Así, en tus brazos, como la cosita más chiquita del mundo, como la pelusita más suave. Así, hermosos por el ser hermoso y nadie hay para corroborarlo. Pero aún así, somos preciosos.

Nadie ve, no nos vemos, pero lo sentimos. Porque sólo sirve sentir, no hay nada para pensar. ¿Qué tanto pensamos? ¿Qué tanto decimos? ¿Qué tanto discutimos? ¿Por qué no simplemente nos amamos?

Mañanas, mediodías, tardes y noches. Todo momento, con lo que tengamos. Sino, nos la arreglamos. Siempre la arreglamos, hasta que no pudimos más y resulta que no habíamos arreglado nada. Y si yo cambio es porque vos querés y una vez que cambié ya no me querés. ¿Qué más necesito demostrarte? ¿Qué más te tengo que dar para ser feliz?

Y era nada más que eso. "Devolveme las mañanas, los mediodías, las tardes y las noches, porque son mías. No pueden ser tuyas, para eso tenés las que te pertenecen a vos. Sé feliz sin mí." ¿Y ahora qué hago?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dejé el miedo en el otro pantalón

Me fui despintando a falta de besos y exceso de gritos. Caía el esmalte a fuerza de lágrimas de ácido y manos de lija. Las figuritas de la pared se iban despegando y los mosaicos se decoloraban por montón. Había rastros de cal por todo el piso y yo había perdido la escoba.  Había muchas voces y todas balbuceaban. Se creaban en un instante y morían ni bien terminaban de gritar. Se iban generando constantemente y eran cada vez más. Desistí y me perdí en las voces.  Pasó el tiempo, convivía con ellas. Me llevaban como una pluma. Iba divagando en la suavidad de sus pasos. No me podía hacer daño, después de todo todas esas personas procuraban mi bien. Todas esas voces eran yo.  Llegó un punto en el que todas las personas se pusieron en contra del medio. Yo dudaba, pero las dejé hacer. Quería ver hasta dónde llegaban. Me arrastraron, me expusieron, me desnudaron y me adornaron. Desistí y me perdí en las mentiras. Me guiaron hasta averiguar cuáles eran mis partes más bla...

Habitar vivir

Qué jodido es tener la convicción de vivir. Cualquiera vive así por inercia, en auto, pero decidir... Es decir, plantearse vivir. Buscar la manera de vivir. Hacer un terrible esfuerzo por querer vivir. Poner un esfuerzo, darle la mano a gente. El verdadero acto de altruismo: hacer vínculos sabiendo que te vas a morir.  Elegir vivir. Decidir vivir. Decirle que sí a gente. ¿Qué loco no? Yo pienso que cada vez que la gente se pone de novia está habilitando un pacto que no va a cumplir, porque se va a querer morir. Es decir, cada vez que te comprometés con un vínculo es un compromiso de estar vivo. Yo te prometo que voy a vivir hasta entonces no estemos más juntos. ¿Y después? O sea, sí, es un pequeño casamiento dado que lo que separa sería la muerte.  En otras palabras, ¿qué muere realmente cuando uno se separa? ¿Será posible que no sea realmente una muerte física? Aún yo tengo la convicción de que alguien se muere. No quiero que los demás se mueran. No me quiero morir yo tampoco...

I cannot vacillate on saying that I love you

This is the story of a gift a precious and valuable present given from boy to girl or girl to boy. I wouldn't care, I don't know. I cannot tell if they were in love, I'll just say that they weren't unfair to each other. It was not so many and a many year ago. Definitely there wasn't a kingdom by the sea (maybe it wasn't that far at all). I wouldn't care, I don't know, but deep inside I tried to reach the true meaning of the whole. It could have been yesterday or the day after tomorrow. I don't know, I wouldn't care but I think you would enjoy the story of a little head and a little head, joined together by a common thought. I wouldn't care, I really don't know! She was so shy and he so dangerous. A simple decorated treasure from his hands to her goes. She thought it was crystal with a souvenir dressed in gold. I cannot know if I exaggerate, I'm not lying, I woudn't care. His red cheeks were much mor...