Ir al contenido principal

A la chica del mercado

... sabía que ese destello en su cabello no podía pasar desapercibido. Tantos uniformes y ella, un poco de luz en sus puntas, un trozo de arco iris en sus lóbulos. Me pareció un desperdicio no agregar a sus colores un carmín de simpatía. Una brisa susurra que le gusta divagar, a veces sólo dos o tres segundos, en la fantasía de danzar en un vestido rubí de princesa, de llegar a ser distinta a todos sus iguales. Y en ese tic de acomodar su pelo castaño demuestra que quizá no es sólo ensoñaciones, sino que pertenece a otro lugar.

Me gustaría quedarme toda la noche tratando de descubrir sus ojos entre la oscuridad de su timidez. Sostener su cabello, que me deslumbren todas sus tonalidades, que me asombren todas sus tonalidades. Inventar nombres para todas las caricias que creo en cada tono. Entrever, zambullirme y derretirme en un coro de gamas. Penetrar en la lujuriosa escarlata que, por un segundo, dejó ver una hermosa fila perlada. Soñar en las variaciones de rojo en las que su sangre tiñe su carne. Ansío quedarme dormida en el suave coral de su piel...

... pero me explota igual el corazón sólo viéndola reír.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dejé el miedo en el otro pantalón

Me fui despintando a falta de besos y exceso de gritos. Caía el esmalte a fuerza de lágrimas de ácido y manos de lija. Las figuritas de la pared se iban despegando y los mosaicos se decoloraban por montón. Había rastros de cal por todo el piso y yo había perdido la escoba.  Había muchas voces y todas balbuceaban. Se creaban en un instante y morían ni bien terminaban de gritar. Se iban generando constantemente y eran cada vez más. Desistí y me perdí en las voces.  Pasó el tiempo, convivía con ellas. Me llevaban como una pluma. Iba divagando en la suavidad de sus pasos. No me podía hacer daño, después de todo todas esas personas procuraban mi bien. Todas esas voces eran yo.  Llegó un punto en el que todas las personas se pusieron en contra del medio. Yo dudaba, pero las dejé hacer. Quería ver hasta dónde llegaban. Me arrastraron, me expusieron, me desnudaron y me adornaron. Desistí y me perdí en las mentiras. Me guiaron hasta averiguar cuáles eran mis partes más bla...

Habitar vivir

Qué jodido es tener la convicción de vivir. Cualquiera vive así por inercia, en auto, pero decidir... Es decir, plantearse vivir. Buscar la manera de vivir. Hacer un terrible esfuerzo por querer vivir. Poner un esfuerzo, darle la mano a gente. El verdadero acto de altruismo: hacer vínculos sabiendo que te vas a morir.  Elegir vivir. Decidir vivir. Decirle que sí a gente. ¿Qué loco no? Yo pienso que cada vez que la gente se pone de novia está habilitando un pacto que no va a cumplir, porque se va a querer morir. Es decir, cada vez que te comprometés con un vínculo es un compromiso de estar vivo. Yo te prometo que voy a vivir hasta entonces no estemos más juntos. ¿Y después? O sea, sí, es un pequeño casamiento dado que lo que separa sería la muerte.  En otras palabras, ¿qué muere realmente cuando uno se separa? ¿Será posible que no sea realmente una muerte física? Aún yo tengo la convicción de que alguien se muere. No quiero que los demás se mueran. No me quiero morir yo tampoco...

I cannot vacillate on saying that I love you

This is the story of a gift a precious and valuable present given from boy to girl or girl to boy. I wouldn't care, I don't know. I cannot tell if they were in love, I'll just say that they weren't unfair to each other. It was not so many and a many year ago. Definitely there wasn't a kingdom by the sea (maybe it wasn't that far at all). I wouldn't care, I don't know, but deep inside I tried to reach the true meaning of the whole. It could have been yesterday or the day after tomorrow. I don't know, I wouldn't care but I think you would enjoy the story of a little head and a little head, joined together by a common thought. I wouldn't care, I really don't know! She was so shy and he so dangerous. A simple decorated treasure from his hands to her goes. She thought it was crystal with a souvenir dressed in gold. I cannot know if I exaggerate, I'm not lying, I woudn't care. His red cheeks were much mor...