Ésta vez se siente más temprano, como si se hubiera dado cuenta hace semanas que es una mala idea. Por supuesto que sé que es una mala idea, por eso me estoy revelando. No me interesa lo que pienses, quiero que estés bien y sólo éste camino te lleva a estar bien. Ya intentaste de todo, no es necesario que te sigas negando lo que te hace bien. Confiá en mí.
Me juntó todas las piezas. Me movió todo lo que tenía ordenado. Me ordenó todo lo que tenía caótico. Odié. Pero amé. Y amé inconmensurablemente, como no recordaba que podía hacer. Volví a mi hogar, al árbol del cual caí. Robusto como el roble, maleable como el sauce. Sabio como ninguno, incansable como pocos, mágico como ella sola. Sus palabras pueden ser violentas como el agua de la tormenta, pero su abrazo está lleno de fuego. Sus brasas tienen un encanto ora voluptuoso, ora maternal. Me ata de manos. Me da alas. Me agarra de la mano para cruzar la calle. Me ama.
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